¿Qué tal todo? Ayer fue Sant Jordi y, aunque hayan pasado unas horitas, espero que tuvierais un gran día del libro y que comprarais muchos. 😊
Estaré encantada de leer en los comentarios qué libro habéis elegido este año.
Bueno, hoy os traigo un libro que me llegó por parte de Edición Anticipada y que me llamó bastante por su portada.
Pero bueno, mejor os lo voy contando en la reseña.
¡Gracias a Penguin Random House por el ejemplar!
Así que... ¡al turrón!
«-Todo irá bien.
Mira a su alrededor, pero allí no hay nada: a la izquierda, el universo negro e infinito, y a la derecha, la Tierra suspendida en espléndido tecnicolor.»
Mira a su alrededor, pero allí no hay nada: a la izquierda, el universo negro e infinito, y a la derecha, la Tierra suspendida en espléndido tecnicolor.»
A Carys y a Max, a la deriva en el espacio, solo les quedan noventa minutos de oxígeno. Sufrieron un accidente y ahora están cayendo al vacío mientras se aferran el uno al otro. No pueden evitar mirar atrás y reconocer que, aunque nunca tuvieron la sensación de encajar en el planeta que han abandonado y donde su amor está prohibido, nada les gustaría más que volver a casa. Dedicarán cada segundo a intentar sobrevivir. Porque han llegado demasiado lejos para perderse.
Pero... ¿qué ocurriría si, en el último momento, uno de los dos tuviera la posibilidad de salvarse?

